¿Qué son las Cookies?

A pesar de su nombre amigable, las cookies tienen mala fama. Los constantes avisos para aceptarlas o rechazarlas, y los mitos en torno a ellas, han llevado a muchas personas a creer que son algún tipo de virus o un mecanismo de espionaje. En realidad, son una herramienta básica del funcionamiento de la Web moderna.


Una cookie es un pequeño archivo de texto que un sitio web solicita almacenar en tu navegador. Su objetivo es recordar información relacionada con tu visita para que el sitio pueda reconocer tu navegador cuando regreses.


Una cookie no es un programa, no ejecuta código, no instala software y no puede acceder a los archivos de tu computadora. Simplemente almacena información en formato de texto que luego el navegador envía nuevamente al mismo sitio web en futuras solicitudes.


Podría contener datos como un identificador de sesión, el idioma elegido, el contenido de un carrito de compras o la preferencia de visualización de una página.

¿De dónde surge el concepto de "Cookie"?

Aunque hoy asociamos la palabra cookie con Internet, su origen es mucho más antiguo que la Web. El término viene de la expresión informática magic cookie, utilizada en los sistemas Unix desde la década de 1970 para describir un pequeño bloque de datos que un programa entregaba a otro. Quien recibía ese dato no necesitaba conocer su contenido; simplemente debía conservarlo y devolverlo más adelante para identificarse o continuar una operación.

A su vez, el nombre magic cookie fue inspirado por las fortune cookies (galletas de la fortuna), esas conocidas galletitas que esconden un pequeño mensaje en su interior. De manera similar, un magic cookie contenía una pequeña pieza de información cuyo significado solo conocía el programa que la había creado.

Cuando el ingeniero Lou Montulli desarrolló las cookies web para el navegador Netscape en 1994, reutilizó ese mismo concepto: el servidor envía un pequeño dato al navegador y este lo conserva para devolverlo en futuras visitas. Como la idea era prácticamente la misma que la de los magic cookies de Unix, el nombre cookie terminó adoptándose para esta tecnología y sigue vigente en la actualidad.

¿Cómo funcionan?

El proceso ocurre en apenas unos milisegundos:


  • Ingresás a un sitio web;
  • El servidor responde enviando la página y, si lo necesita, una o varias cookies;
  • El navegador guarda esas cookies;
  • Cada vez que volvés a visitar ese mismo sitio, el navegador las envía nuevamente junto con la solicitud.

Gracias a ese intercambio, el servidor puede reconocer que se trata del mismo navegador que ya había visitado la página anteriormente.

¿Para qué sirven?

Las cookies permiten ofrecer una experiencia mucho más cómoda y personalizada.


Algunos de sus usos más habituales son:


  • Mantener una sesión iniciada después de iniciar sesión.
  • Recordar el contenido de un carrito de compras.
  • Guardar el idioma o la región preferida.
  • Almacenar configuraciones del sitio.
  • Medir estadísticas de navegación.
  • Mostrar contenido o publicidad personalizada.

Sin ellas, muchos sitios funcionarían de manera mucho más limitada. Cada cambio de página podría requerir volver a autenticarse o configurar nuevamente las preferencias.

Tipos de cookies

Aunque existen distintas clasificaciones, cuatro categorías suelen ser las más importantes:

Cookies de sesión

Solo existen mientras el navegador permanece abierto. Al cerrar todas las ventanas del navegador se eliminan automáticamente. Su función principal es mantener la sesión del usuario activa durante la visita, permitiendo que el sitio reconozca al usuario mientras navega entre diferentes páginas o pestañas del mismo navegador.

Cookies persistentes

Permanecen almacenadas en el dispositivo incluso después de cerrar el navegador. Su duración depende de la finalidad para la que fueron creadas y de la configuración del sitio web. Es común encontrar cookies con una vigencia de 15 días, 30 días, 60 días, 90 días, 6 meses o 1 año, aunque algunas pueden expirar antes o mantenerse durante varios años.

En general, los períodos más cortos se utilizan para funciones temporales, como mantener la sesión iniciada o recordar un carrito de compras durante algunas semanas. En cambio, los plazos más largos suelen emplearse para conservar preferencias del usuario, reconocer visitantes recurrentes, realizar análisis estadísticos o recordar configuraciones entre visitas.

Cookies propias (First-Party Cookies)

Hasta aquí clasificamos las cookies según su duración. A partir de este punto, las clasificaremos según quién las crea y administra. Las cookies propias son creadas y gestionadas por el mismo sitio web que el usuario está visitando. Como vimos anteriormente, pueden ser tanto de sesión como persistentes. Se utilizan principalmente para funciones esenciales, como mantener la sesión iniciada, recordar preferencias del usuario (idioma, tema o región), conservar el contenido del carrito de compras y garantizar el correcto funcionamiento del sitio web.

Cookies de terceros (Third-Party Cookies)

Si las cookies propias son creadas por el sitio web que estamos visitando, las cookies de terceros son generadas por servicios externos integrados en esa página.

Estas cookies son creadas por empresas o plataformas ajenas al sitio web, como herramientas de analítica, servicios publicitarios, reproductores de video, botones de redes sociales o sistemas de seguimiento. Se utilizan para recopilar información sobre la navegación, medir el rendimiento de campañas, personalizar anuncios o integrar funcionalidades de otros servicios.

Dado que pueden rastrear la actividad del usuario entre diferentes sitios web, las cookies de terceros han sido objeto de un intenso debate en materia de privacidad. Por este motivo, los principales navegadores y muchas empresas están limitando o eliminando progresivamente su uso en favor de tecnologías más respetuosas con la privacidad.

¿Por qué todos los sitios muestran el aviso de cookies?

Ahora que conocemos los principales tipos de cookies, surge una pregunta muy común, ¿por qué prácticamente todos los sitios web muestran un aviso de cookies al ingresar?

Durante muchos años las cookies funcionaron de forma prácticamente invisible para los usuarios y la mayoría de las personas desconocía que se almacenaban pequeños archivos en su navegador.

Sin embargo, el crecimiento de la publicidad personalizada y del seguimiento de la actividad de los usuarios entre diferentes sitios web hizo que numerosos países incorporaran regulaciones para proteger la privacidad.

Normativas como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la Unión Europea exigen que los usuarios sean informados sobre el uso de determinadas cookies y puedan decidir cuáles aceptar y cuáles rechazar.

Por ese motivo, hoy es habitual encontrar un banner de consentimiento de cookies apenas se ingresa a un sitio web.

¿Qué conviene revisar antes de aceptar las cookies?

Aunque muchas personas hacen clic en "Aceptar" automáticamente, es recomendable revisar qué tipos de cookies solicita el sitio web y con qué finalidad serán utilizadas:


  • Cookies necesarias: permiten el funcionamiento básico del sitio, como mantener la sesión iniciada o recordar el contenido del carrito de compras. Generalmente no pueden desactivarse.
  • Cookies de preferencias: recuerdan configuraciones como el idioma, la región o el tema visual para mejorar la experiencia del usuario.
  • Cookies de analítica: recopilan información sobre el uso del sitio para ayudar a sus administradores a comprender cómo navegan los visitantes y mejorar el contenido.
  • Cookies de publicidad: permiten mostrar anuncios personalizados según los intereses y hábitos de navegación del usuario.
  • Cookies de terceros: conviene verificar qué empresas recibirán la información recopilada, especialmente cuando intervienen plataformas publicitarias o redes sociales.

La mayoría de los sitios modernos permite aceptar todas las cookies, rechazarlas o configurar individualmente cuáles autorizar. Si la privacidad es una prioridad, dedicar unos segundos a revisar estas opciones puede ayudarte a tener un mayor control sobre la información que compartís.

Mitos frecuentes sobre las cookies

Las cookies suelen estar rodeadas de conceptos erróneos:


  • "Las cookies son virus."
    No. Son archivos de texto. No pueden ejecutar programas ni infectar un equipo.

  • "Las cookies pueden leer todos mis archivos."
    No. Una cookie solo almacena la información que el sitio web decidió guardar. No puede acceder a los archivos de tu computadora ni leer información de otros sitios web.

  • "Las cookies guardan mi contraseña."
    No. Las aplicaciones web modernas normalmente almacenan un identificador o token de sesión, no la contraseña del usuario.

  • "Si elimino las cookies, mi computadora funcionará peor."
    No. Eliminar las cookies no afecta el rendimiento de la computadora. Lo que ocurrirá es que muchos sitios dejarán de recordar tus preferencias, sesiones iniciadas o configuraciones, por lo que probablemente debas volver a iniciar sesión o configurarlas nuevamente.